















Al salir de SAO viajé a mi primer destino europeo. Estuve en Lyon visitando a mis queridos sobrinos Maxime, Maelys, Mathis y Magali. Nos dedicamos a reir, salir a comer (y beber un buen champagne!) y conversar bastante. Acompañé algunas de sus actividades y pasiones… parapente, esgrima, gimnasia… y me faltó la danza hip hop!.
Lyon me recibió con un calor primaveral inusual, un sol que invitaba a estar en la calle. Sin embargo eso duró poco, y el frío regresó de forma intensa. Claro, para quien vive en Brasil, cualquier baja de temperaturas es un congelador!. Sin perjuicio del clima, me fui adaptando a una ciudad diferente, que vuelve a crecer en mí con otros estímulos, con otras caras y rutinas, con nuevas alegrías.
En Montevideo más sobrinos!. Nico y Agustina super actores me despidieron con su cariño tradicional.


Y finalmente España, último destino europeo antes del viaje. Unos días para completar las burocracias, los visados básicos, los detalles sanitarios, y el fin de la mochila, planificada al detalle como jamás hice en ningún viaje. En Madrid también encuentro a mi familia, a Nicolás, mi otro «hermano» de vida, y sus hijas Camila, Lucía y Paz. Encuentro a mis queridos amigos y sus familias: Karina, Amelie, Polo, todos ellos también parte de mi camino, de mi familia española, quienes me hacen sentir en casa y me llenan de cariño y afecto.




Me parece una excelente idea porque así viajaremos un poco contigo y espero que te extrañaremos menos.
Besos
Papa
Papá, vamos a viajar juntos, claro que sí!. Saben que siempre los llevo conmigo en mi corazón. Beso, mucho amor, Juancho
Yo se muy bien que es así: aunque estés en el fin del mundo nosotros siempre estamos contigo. Pero también queremos hacerlo físicamente. Así qué estaremos atentos a tu itinerario para sumarnos a ti en una parte del viaje.
Un beso grande.
Papa